viernes, 21 de abril de 2017

Críticas de Cine. 'John Wick. Pacto de sangre': ostia bella, bala brutal

Póster en español de 'John Wick: Pacto de Sangre'

El legendario asesino John Wick (Keanu Reeves) se ve obligado a salir del retiro por un ex-asociado que planea obtener el control de un misterioso grupo internacional de asesinos. Obligado a ayudarlo por un juramento de sangre, John emprende un viaje a Roma lleno de adrenalina estremecedora para pelear contra los asesinos más peligrosos del mundo.

En la secuela de la estupenda 'John Wick', lo de menos es la historia, pues es tan absurda e inverosímil como cabría esperar, pero puede jactarse de existir al servicio de lo importante aquí: contextualizar un bellísimo ballet de ostias y balas perfectamente coreografiado, lleno de estilo y en sangrienta progresión hasta alcanzar el tremendo clímax.

Keanu Reeves (dueño y señor de la función) nos ofrece una interpretación sutil donde se palpa la ira contenida de Wick, un profesional letal, meticuloso y comprometido, incapaz de escapar de su vida anterior.

Cada orgía de lucha y disparo es un monumento al mejor cine de acción donde, además, se da un bienvenido respiro a las retinas del espectador,  permitiéndole paladear las imaginativas escaramuzas sin marearse.

Cada escenario donde Wick se enfrenta a lo más granado del gremio de matarifes, es un ejemplo de excelencia técnica, oficio de su director Chad Stahelski y total dedicación de todo el elenco de actores, equipo y, cómo no, los benditos especialistas, que hacen posible lo imposible.

'John Wick: Pacto de Sangre', consolida a la saga como la mejor del género en la actualidad, uniendo los éxitos del cine de acción de los 70 y 80 y la 'serie B con posibles', con lo último en tecnología orientada a obtener el golpe (y tiro) perfectos.

Si disfrutan de la pura evasión cinematográfica, sería una necedad perderse el retorno de John Wick (y su perro) a la gran pantalla.

Lo mejor: la acción hecha arte.


Lo peor: como era de esperar, la historia es de traca.

Por: Eduardo Bonafonte Serrano.

lunes, 17 de abril de 2017

Críticas de Cine. 'El bebé jefazo': hermano mayor

cartel de El Bebé Jefazo

Un peculiar bebé, que viste traje y corbata y lleva maletín, y su hermano Tim, de 7 años, tratarán de detener los malvados planes del director de la empresa Puppy Corporation.

A estas alturas, Dreamworks Animation puede considerarse, por derecho propio, como la montaña rusa del cine animado, con películas que pasan de la excelencia a la mediocridad y otras que, simplemente, no terminan de encontrar su sitio.

Por suerte, 'El bebé jefazo', está entre las primeras.

Bajo este curioso título se fragua una frenética historia repleta de frescura, centrada en la vida y milagros del hermano mayor, ese que sufre los sinsabores de verse desplazado cuando un competidor aterriza en su vida, para ponerla patas arriba.

Si, además, el pequeñajo es un puñetero espía/ejecutivo infiltrado de traje, corbata (excelente Alec Baldwin en la versión original) y pañales, dispuesto a poner orden en una misión tan absurda como hilarante, la aventura del pobre Tim por recuperar la atención de sus padres no le dará ni un respiro.

Haciendo gala de una excelente, colorista y variada animación, 'El bebé jefazo',  muestra con humor, desparpajo e inteligencia el trauma que supone para el hijo único la llegada del hermano, que requiere y reclama toda la atención.

Con acierto, lo hace bajo la mirada del niño (los padres pasan a un segundo plano, como meros secundarios), desbordante de esa fantasía sin filtrar  propia de la infancia, donde aún somos capaces de soñar a diario, despiertos o dormidos, con tremenda riqueza y sin barreras.

En el competitivo campo de batalla de la animación moderna, cada vez es más difícil encontrar contenido más allá del continente.

En lo segundo, 'El bebé jefazo' cumple con creces; por suerte, en lo primero también, hablando de tú a tú a muchas de las obras de arte de Pixar gracias a su ágil e inspirado libreto y, también, a sus iguales de la factoría, como las magníficas entregas del entrenador de Dragones y la mágica 'El Origen de los Guardianes'.  

Además de asegurar al espectador de todas las edades una inagotable cantidad de risas, alardes técnicos y desbordante energía, padres e hijos encontrarán mil y una anécdotas-espejo en las que mirarse, como ya encontraron en la superior, pero cercana, 'Del revés'.

Vayan a verla. No lo lamentarán.


Lo mejor: es muy atrevida.

Lo peor: algunos gags están muy vistos.

Por: Eduardo Bonafonte Serrano.

sábado, 8 de abril de 2017

Críticas de Cine. 'Life (Vida)': terror en el espacio

cartel en español de Life (Vida)

Seis miembros de la tripulación de la Estación Espacial Internacional están a punto de lograr uno de los descubrimientos más importantes en la historia humana: la primera evidencia de vida extraterrestre en Marte. A medida que el equipo comienza a investigar y sus métodos tienen consecuencias inesperadas, la forma viviente demostrará ser más inteligente de lo que cualquiera esperaba.

Desde el primer 'Alien' de Ridley Scott, obra magna de la ciencia-ficción moderna, ésta ha reflexionado una y otra vez sobre las consecuencias de lidiar con nuevas formas de vida.

A veces amables ('Interstellar', 'Abyss', 'La llegada'), otras impredecibles (la reciente 'Morgan', 'Her') y otras, simple y llanamente, supervivientes a cualquier precio.

En 'Life (Vida)', el siempre solvente Daniel Espinosa no inventa absolutamente nada pero, eso sí, recicla con oficio los buenos clásicos del género, convirtiendo su película en una aventura de tensión sin paradas, durante cien minutos cargados de adrenalina.

Los guionistas responsables de 'Deadpool', pergeñan aquí un manual de lugares comunes y personajes prototípicos del género, pero con la suficiente entidad interpretativa (todos los actores están estupendos), cuidada producción (Serie B, sí... con talonario) y pulso narrativo  (Espinosa no es Ridley Scott ni James Cameron, aunque sabe mover la cámara para aprovechar cada recoveco de la estación, en favor de la historia), como para hacernos disfrutar de lo lindo, pese a anticipar cada movimiento de estos sufridos astronautas... hasta el cantadísimo final.

A medio camino entre el existencialismo humanista de 'Gravity' y la saga del bicho de H.R. Giger, 'Life (Vida)', contentará a los amantes de la ciencia-ficción de tintes realistas (con algún sinsentido ocasional) donde, además, (y esto sí que es novedoso tras los 'tontíficos' de 'Prometheus', la ya citada 'Morgan', 'The Lazarus Effect' y un triste y largo etcétera) los personajes no se comportan como 'idiotas que merecen morir', la mayor parte del tiempo.

Está claro que en el espacio se grita muy a gusto... a poco que se encuentre vida inteligente a la que putear.

Lo mejor: recicla todo, pero muy bien.


Lo peor: el sorprendente (#EsCoña) final.

Por: Eduardo Bonafonte Serrano. 

Críticas de Cine. 'Power Rangers': ¡adiós, cartón piedra!

Cartel en español de Power Rangers

Cinco jóvenes estudiantes van a descubrir que no sólo su pequeña ciudad, Angel Grove, sino todo el mundo está al borde de la extinción por una amenaza alienígena. Elegidos por el destino, los jóvenes pronto descubrirán que son los únicos que pueden salvar el planeta. Pero para poder lograrlo deberán superar sus diferencias y unirse como los Power Rangers antes de que sea demasiado tarde.

Primero, la buena noticia: en el reboot para la gran pantalla de la longeva saga de Saban, se ha eliminado por fin el cutrerío mayúsculo del cartón piedra.

'Power Rangers' tiene hechuras de Blockbuster de gran estudio, y sus millones lucen la mayor parte del metraje, sobre todo durante el pirotécnico final a bombo y platillo.

Los que reímos (a veces por no llorar) con las series y las funestas películas de los años noventa, nos regocijamos aquí al comprobar que Dean Israelite se las arregla para sacar jugo visual a estos héroes y sus robóticos Zords. Se acabaron los monos ridículos de carnaval, sustituidos por metálicos uniformes retoños de Iron Man.

Se acabaron los trajes de goma en que embutir al monstruo de la función. Aquí el bicho malo es gigante, peligroso, y bien facturado.

Se acabó que la villana sea repulsiva, y no solo de nombre.

La Rita Repulsa de Elizabeth Banks es, de lejos, lo mejor del regreso Ranger, y los minutos que aparece en pantalla le dan un punto de distinción a la cinta. Sexy, inteligente y letal... ojalá su protagonismo aumente en las siguientes entregas.

En suma, 'Power Rangers' es mucho mejor que todo lo visto (y sufrido) anteriormente pero ¿estamos o no ante una buena película para toda la familia?.

Lo estamos, siempre y cuando tengamos muy presente que la aventura de orígenes de nuestros héroes está llena de clichés, mezclando 'El club de los cinco' con 'Iron Man', 'Transformers' y cualquier serie o indie juvenil de adolescentes presuntamente conflictivos (estos, al lado de los de Larry Clark, son tan amenazantes como Doraemon), con buen corazón y fachada de malotes.

Los cinco de Zordon ejemplifican a pies juntillas lo que es el Hollywood de hoy en día: el 
de las cuotas que hay que cumplir a toda costa, para no cabrear a nadie.

El largo del director de la estimulante 'Project Almanac' resulta suficiente para contentar, pero está muy lejos de acercarse al sentido de la maravilla de (por ejemplo) la factoría Marvel en cualquiera (salvo las de Nicolas Cage) de sus películas y fases.

No es mal comienzo, pero si de esto quieren hacer seis películas... más les vale metamorfosearse de pies a cabeza.

Lo mejor: no es ridícula.


Lo peor: guionistas, por favor, tirad el puñetero manual del adolescente conflictivo para idiotas.  

Por: Eduardo Bonafonte Serrano.

domingo, 2 de abril de 2017

Críticas de Cine. 'Ghost in the Shell. El alma de la máquina': un placer para la vista


Póster en español de Ghost in the Shell. El alma de la máquina

Basada en la internacionalmente aclamada saga de ciencia ficción "Ghost in the Shell”. Narra la historia de "Major", un híbrido cyborg-humano femenino único en su especie, que trabaja en operaciones especiales y dirige un grupo operativo de élite denominado Sección 9. Consagrada a detener a los extremistas y criminales más peligrosos, la Sección 9 se enfrenta a un enemigo cuyo objetivo principal consiste en anular los avances de Hanka Robotic en el campo de la cibertecnología.

Hay dos formas de aproximarse a la adaptación en imagen real de la obra magna de Masamune Shirow: como escrupuloso seguidor de la saga y como fan del cine palomitero de altura.

Los que lo hagan en la primera, buscando todo lo que falta, lo que se pierde en la traslación cinematográfica (simplificada en su temática para el consumo masivo), quedarán decepcionados y se sentirán traicionados.

Los que, por otro lado, se sumerjan en este pedazo de Blockbuster mayúsculo, disfrutarán del viaje de autodescubrimiento de la Mayor (espléndida Scarlet Johansson, en total sintonía con la película, y derrochando química con su compañero de reparto, el también espléndido Pilou Asbæk), donde cada  fotograma es una auténtica obra de arte del cyberpunk.

Porque 'Ghost in the Shell: El alma de la máquina' es la típica historia de traición y descubrimiento, donde el libreto está al servicio de la acción, apuntando aquí y allá sin profundizar ni mucho menos trascender, como sí hacía la obra de Shirow, que se metía de lleno en dilemas morales, políticos y vitales... con los que remover las neuronas durante horas.

La de Rupert Sanders es un producto cien por cien Hollywood: ante todo hay que amortizar las inversión.

Por suerte, lo hace conservando el espíritu de la original,  pero enfocándose (extrayendo oro puro en el camino) en el apabullante diseño de producción y la cuidadísima planificación y ejecución de las escenas de acción.
Aquí su película es un interminable placer para la vista, con escena tras escena que se graba a fuego en nuestras retinas (el nacimiento de la Mayor, las postales vivientes de una ciudad llena de detalles, la pelea en el río, el atronador clímax final) que vale cada euro de la entrada.   

Aunque los fans acérrimos se tirarán de los pelos, a poco que reflexionen se darán cuenta de que la película es, ni más ni menos, lo que tiene que ser en manos de un gran estudio yanqui que, coja la obra fundacional que coja, siempre le da el mismo lavado, pero a veces con distinto detergente.

Si el detergente es malo, salen los 'Transformers' o el remake de 'Robocop'. Pero si es bueno, aún perdiendo (esto es muy triste, pero no tiene visos de cambiar en el futuro inmediato) mucho en el camino, disfrutamos de regalitos como esta 'Ghost in the Shell: el alma de la máquina'.

Tal y como están las cosas en la meca del cine, nos podemos dar con un canto en los dientes.

Lo mejor: es una obra de arte visual.


Lo peor: como era de esperar, se simplifica al máximo.

Por: Eduardo Bonafonte Serrano.